Subsidios. El primer FastBlog de la MAK

Al ver el logo de La Maga para la MAKcorp, nos quedamos soñando con Rinconete preguntándonos ¿Y porqué no?
Rinconete, en uno de sus encuentros con el sentido común, consideró que si quisiéramos parecernos a la marca de los arcos de oro, deberíamos comenzar por copiarles el producto. Así surgió la idea del FastBlog, blogs a pedido, que salieran rápido, muy económicos, con el único limite de no causar indigestión en cantidades menores a uno.

Ayer a medianoche un comentarista sorteado al azar, por la comisión de encuestas y azar de la MAK, nos pidió un Post sobre los subsidios. En menos de 24 horas, trabajando alrededor del reloj (porque de noche nos reunimos en la torre de los ingleses)  ya tenemos un post escrito por nuestro corresponsal en Nueva York (Ver post original), el indignado Pablo Krugman (predatado por un tema fiscal. Pablo quiere pasar los cheques de Aníbal correspondientes a este post en su declaración del año pasado. Recordemos que en EEUU los años comienzan en Julio, una prueba mas de lo adelantados que van).

En su post, Pablo K nos habla del “Mean Testing”, que es como allí nombran, quienes no hablan español ni gozan con el uso extensivo de su propio idioma, a la política de filtros que se busca imponer a las asistencias estatales para evitar que quienes no las necesiten las reciban.

Pablo K menciona las criticas usuales a los filtros. Que no ahorran mucha plata, porque son relativamente pocos los que podrían pagar mucho mas, y en cambio agregan un despelote de administración y obligan a una intromisión en la información de las personas, todo para modificar un sistema que ya funciona y lo hace de manera bastante simple.

Sugiere nuestro blogero de la US-MAK que si lo que se buscase fuese hacer pagar a los ricos por los servicios que reciben inmerecidamente, bastaría con subir los impuestos.
Pero aquí aparece, según él, una profunda diferencia entre subir impuestos y eliminar subsidios. Un aumento de impuestos subiría enormemente la tributación de los inmensamente ricos, aunque muy poco en los apenas ricos, como los camioneros de Moyano (Hoffa en ingles). Los inmensamente ricos ciertamente prefieren que les cobren el tranvía a valor de mercado, sea cual sea este, a que les suban los impuestos a la ganancia o se los apliquen a la herencia, porque de este modo recaería sobre ellos prácticamente todo el costo del tranvía.

Aquí unos agregados de la filial Buenos Aires.
Si subsidiar es “bancar” desde el estado para que un usuario pague menos de lo que debería pagar sin ese banque, deberíamos reconocer que nuestro estado, y los del mundo en general, subsidia plazas, playas, calles, veredas, embajadas, espectáculos, el Colon, la seguridad, la escuela, la iglesia, la administración del transito e infinidad de cosas mas. Todas cosas que si cada interesado o usuario debiera pagarlas, las pagaría mas de lo que las paga hoy que es cero. Probablemente el costo por usuario del rosedal de palermo sea algo mas elevado que el del indoamericano y ambos, gracias al subsidio, todos lo recibimos a los mismos cero pesos.

Además la propia definición de subsidio parte de un concepto de “precio de mercado” como de un “valor justo” que tiene una cosa, un valor que define Dios. Pero en cualquier país ese precio de mercado depende mucho de las acciones políticas que lleva a cabo el estado, de su intromision en la tasa de interés, en la política de endeudamiento, en políticas aduaneras, salarios, de cobertura salarial, de represión o no a las acciones sindicales, etc.… Todas estas acciones que tendrán ganadores y perdedores y que empujaran el “precio justo” hacia un lado o hacia otro, tienen el mismo efecto final del tan publicitado subsidio.

Los estados intervienen así desde mucho antes en el precio de las cosas. Las penaliza y subsidia de mil maneras y en todos los casos hay “penalizados” y “beneficiados”. El usar dinero recaudado para bancar un ticket de subte, es solo una de las formas de intervenir, la mas visible, la mas contabilizable, podriamos decir la mas transparente.

Entre tantas formas de operar sobre el precio justo, entre tantas cosas que el estado banca, porqué la reacción de la clase acomodada se focaliza en transporte y energía? Porqué nadie protesta por los bosques de Palermo, por la plaza Alemania, por el espectáculo de Placido Domingo en la 9 de Julio donde muchos de los asistentes podrían haberse pagado un placido espectáculo en el Gran Rex?

En nuestra opinión es por el éxito que han tenido estos subsidios en llegar a la gente que menos los necesita. (Menos los necesita porque, como sostiene mi tía Chola, han pasado ya tantas generaciones sin recibirlos y han sobrevivido, incluso se han multiplicado, que queda claro que no lo necesitan. En cambio muchos de nosotros no podríamos vivir sin el Colon a bajo precio, al que ya consideramos como un derecho humano).

Los subsidios K, al igual que el subsidio al agua potable (al que hoy nadie se anima a objetar pero seguramente recibió las feroces criticas hace un siglo del abuelo de Mariano Grondona), han sido peronistamente exitosos. Han impactado en la vida de los que menos tienen. Algunos acomodados nos hemos beneficiado también, pero evitar esos “colados” obligaría a operaciones de cirugía fina que ni este gobierno ni los europeos han intentado. Es mucho mas simple subir los impuestos y que los acomodados paguen por el subte que utilizan y por el que no utilizan tambien.

Los subsidios que deberíamos eliminar son el subsidio a la herencia, a los dividendos, a las ganancias de capital y el subsidio a las ganancias extraordinarias.