Magdalena y el submarino

Esta mañana en su programa de Radio Continental, Magdalena habló del asesinato de Bin Laden. No de la muerte de Bin Laden sino de su asesinato. Hizo un paralelismo entre el horror del atentado a las Torres Gemelas y el horror de la tortura que le permitió a la CIA llegar hasta él. Calificó como lamentables las declaraciones de Panetta, director de la CIA, en defensa del submarino. Analizó toda la operación en la optica de nuestro pasado reciente (¿tal vez leyó la MAK?) y su colaborador Edgardo Alfano, no precisamente un libertario seguidor de Kropotkin, criticó a la cadena Fox por su abierto apoyo a la tortura.

A quienes piensen que es una reacción normal teniendo en cuenta su participación activa en la CONADEP y en la defensa de los DDHH, les diría que muchos pasados virtuosos han sido demolidos por este gobierno polpotiano y violento.

Sin ir más lejos, un apasionado defensor de las libertades como Eliaschev, que tembló de indignación frente al atropello terminal de Cristina que no esperó la opinión no vinculante del Senado antes de echar a Redrado, consideró que la muerte de Bin Laden fue una buena noticia.

Magdalena podría haber sido más ambigua, lamentando la falta de juicio pero comprendiendo que a veces se deben tomar decisiones dolorosas o simplemente eludiendo el tema con banalidades sobre la violencia que afecta al planeta. Prefirió ser precisa en su rechazo.

Hoy que toda la oposición clama por políticas de Estado, sin lograr acordar ni los gustos de un kilo de helado (¨¿Entonces Ricardito, todo dulce de leche? ¿No preferís agregar alguna fruta? Si pero la fruta después nadie la quiere… No sé, dejame que consulto con Lilita¨) existe una oportunidad única: El rechazo a la tortura y de manera más amplia, el rechazo a la extraña idea de que para proteger el sistema democrático hay que violarlo, es un consenso ciudadano.

De esos que tanto les gustan al rabino Blumberg, a Horacito, a Fernando Iglesias, experto en globalización, a Sanz, y a tantos otros vendedores de humo.

Nota: Con el post de ayer llegamos hasta la página de una de las chicas que nos gusta. Queremos aclarar que esta consagración no nos va a cambiar, seguiremos siendo los tipos sencillos de siempre.