Luego de la debacle de las PASO y cansados de golpear a una rama política tan dócil e inútil que ya ni busca mejorar sus condiciones de trabajo, los accionistas del Monopolio-que-no-es-monopolio-ya-que-existen-otros-medios decidieron tomar el toro por las astas. Importaron un costoso sistema de comunicación de última generación que les permitirá durante las pocas semanas que nos separan de los comicios de octubre, controlar el discurso opositor minuto a minuto sin la tediosa necesidad de repartir guiones, colocar audífonos, soplar textos o exigir memoria: Se trata del revolucionario SDO (Sistema de Doblaje de Opositores)
La iniciativa generó un alivio casi inmediato y su aceptación dentro de la rama política fue unánime:
Ricardito Corazón de Ratón señaló, mientras le devolvía a Eduardo van der Kooy el puño americano que ¨el señor Magnetto olvidó en mi cara¨, que ¨el SDO es una herramienta muy útil para crear ese amplio consenso que tanto necesitamos. Lamento solamente no haberla tenido antes¨.
La presentadora Silvana Giudici, además de explicar que fue ella quien tuvo la idea inicial junto a Bonelli y Alfano, dijo estar muy entusiasmada con el nuevo sistema. ¨Es como un playback de políticos¨.
Pato Bullrich, más pragmática, comentó que ¨el nuevo sistema de doblaje de Clarín nos libera de la incómoda cucaracha en la oreja¨.
¨Y ya no tenés que leerte el guión¨ agregó Pinedo, visiblemente aliviado.
FerIglesias, experto en globalización, explicó que el nuevo sistema permite elegir la voz que uno quiera y un sinfín de ventajas más. ¨Incluso me podría hacer decir algo relevante¨.
Por su lado, el doctor Gil Lapiedra preguntó mientras buscaba a un camarógrafo, si ¨este nuevo dispositivo reemplaza a las cámaras de TN o si hay que seguir haciendo cola¨.
Maria Laura Santillán felicitó a sus colegas políticos y sin poder contener la emoción deseó ¨que esta gran iniciativa logre unirnos aún más¨.
Nota: En el corto se observa el ejemplo que terminó por convencer a Ricardo Kirschbaum de la superioridad técnica de la norma mexicana.